MÉXICO, DF, 08 de septiembre, 2008. – Estafeta comenzó el mes de septiembre aplicando un sobrecargo por combustible que oscila entre 0.95 y 13.95 pesos, dependiendo del tipo de servicio y la zona de distribución.
La compañía mexicana había reiterado en varias ocasiones que trataría de no revertir el incremento del combustible a sus clientes, para lo que estaban analizando sus procesos para logar ser más productivos. Sin embargo, Estafeta tuvo que comunicar finalmente a sus usuarios el sobrecargo.
“Gracias a una mayor eficiencia de nuestras operaciones, entre ellas las de nuestra flota terrestre-aérea, hemos venido absorbiendo en todo lo posible los crecientes costos de los combustibles. Sin embargo, la volatilidad de sus precios hace cada vez más difícil desconocer este costo adicional sin afectar los niveles de servicio que tenemos comprometidos con los clientes”, explicó a sus usuarios.
Estafeta se adelanta así a la decisión de la Canacar, que a finales de agosto anunció que analizaba la posibilidad de incluir un sobrecargo por combustible que se sumase al flete pactado con el cliente, figura de cobro que ya se utiliza en Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea.
Y es que, en lo que va de año, el precio del diesel se ha incrementado en 10.12%. Así, mientras que en enero de 2008 un litro del combustible podía adquirirse en 5.95 pesos, el pasado 03 de septiembre su precio era de 6.53. Asimismo, el precio de la turbosina aumentó durante el primer semestre del año alrededor de 50 por ciento.