Con el tiempo encima para la apertura de camiones usados, la industria hace un último llamado al gobierno para que se adopte la NOM-044 como el argumento jurídico para frenar la importación de unidades usadas y evitar una inundación de chatarra. El problema ahora lo tiene la Semarnat.La clave para evitar una inundación de camiones chatarra proveniente de los Estados Unidos a partir del 2009, no consiste en levantar un muro fronterizo ni mucho menos en crear un cuerpo de élite que revise a todos y cada uno de los vehículos que ingresen a tierras aztecas. La solución parece mucho más sencilla, radica en que el gobierno muestre voluntad para crear una norma emergente que obligue a los automotores a que cumplan con la norma de emisiones NOM-044, y que permitiría comprar un bono de al menos dos años más para enfrentar este reto en su plenitud.
De acuerdo con los compromisos asumidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), a partir del 2009 se permitirá la importación de camiones (y automotores en general) con 10 años y más antigüedad, sin embargo, el que existan al menos 540 mil unidades consideradas como “chatarra” con posibilidades de ingresar a nuestro país a partir de esta fecha implica un reto para el gobierno y la industria para frenar su entrada.
Juan José Guerra Abud, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), expone en entrevista con T21 que, con el acuerdo comercial a la vuelta de la esquina, no existen las condiciones logísticas ni operativas para implementar los centros de verificación en la frontera, que era la propuesta del gobierno federal para impedir el ingreso de camiones inseguros y contaminantes.
En tanto la industria apuesta a que los vehículos que busquen importarse cumplan con la norma de emisiones para motores a diesel, NOM-044-Semarnat que entró en vigor a partir del 1 de julio pasado, y que determina que los camiones nuevos que se fabriquen a partir de esta fecha deben cumplir con los estándares EPA-04 y Euro IV, “por qué no implementar el mismo planteamiento para aquellos camiones que circularán por primera vez en el país a partir del 2009”, refiere.
La propuesta formal ya fue elaborada por la industria y ahora se encuentra en la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Por ello la ANPACT hace un llamado a los titulares de otras dependencias, como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), para que hagan las gestiones al interior del gabinete para publicar la norma emergente.
Guerra Abud describe que los vehículos que circulan en Estados Unidos cumplen con el estándar EPA, y en particular la nomenclatura EPA-04 entró en vigor en 2002 en ese país. En tanto, el compromiso en el marco del TLCAN es que a partir del 2009 se permita el ingreso a unidades con más de 10 años de antigüedad, éstas no tendrían capacidad de cumplir con la NOM-044, y sería hasta 2011 cuando puedan ingresar unidades con ocho o más las que cubran con este requisito, por lo cual, se tendrían al menos dos años para crear la infraestructura y capacitar al personal para implementar los centros de inspección y verificación que propone el gobierno.
Esta medida no contraviene los compromisos adquiridos en el TLCAN, ya que el tratado exige eliminar restricciones a la importación de vehículos, y la norma emergente propuesta limitaría su circulación, aspecto en lo cual el gobierno mexicano cuenta con soberanía para aplicarlo.
Para no perder potencia
Al primer semestre del 2008, las ventas en el mercado interno de camiones se encuentran con un ritmo de crecimiento del 10%, sin embargo, el panorama para el segundo periodo del año no es tan optimista, por el contrario se estima que caigan entre 5 y 10 por ciento.
Guerra Abud reconoce que esa desaceleración tiene uno de sus justificantes en la proximidad del reto del 2009, e incluso anticipa que de no alcanzar la publicación de la norma emergente el siguiente año las ventas al mercado interno seguirán también con un descenso en el mismo rango del 10 por ciento.
Y en el camino de impulsar las ventas en el mercado interno, incluso para contrarrestar los efectos de la apertura del 2009, es que la industria analiza algunas opciones de financiamiento.
En esa vía, la ANPACT se encuentra analizando el modelo español de renovación del parque vehicular, por medio del cual la flota del país ibérico logró ser una de las más modernas del Viejo Continente.
Así, Juan José Guerra detalla que para ello deben trabajar en el tema de las garantías que se tienen al momento de otorgar los financiamientos. En México una de las barreras es cómo se recuperan los créditos otorgados, y si bien la garantía es el mismo vehículo, las leyes permiten el amparo, por lo cual cuando un cliente entra en mora lo tramita y no puede despojársele la propiedad. Cuando el litigio lo gana la institución financiera después de dos o más años, el vehículo ha perdido su valor comercial.
Por ello, reconoce Guerra Abud, se requiere no sólo cambiar las leyes sino la actitud de los que adquieren sus créditos. De acuerdo con estimados del sector, de la tasa de interés que se cobra en un financiamiento, en México entre cuatro y cinco puntos los componen el factor de riesgo de otorgar un crédito en el país.
Por ello, la industria trabaja en el afán de impulsar el tema de financiamientos que permita agilizar la entrega de créditos y, en cascada, las ventas del mercado interno, con lo cual se pueda hacer frente a los retos que se tienen, como es la apertura a la importación de camiones a partir del 2009.
Expotransporte con 14 mil más
Para su 12ª edición, Expo Transporte busca mantenerse como la muestra del sector más importante en América Latina. En esta ocasión, dispondrá de 14 mil metros cuadrados más de exhibición, con lo cual superará los 45 mil.
Juan José Guerra describe que de esta forma se tendrá un espacio adicional para incluir bajo el mismo techo diversas opciones para los transportistas, fabricantes de camiones y autobuses, fabricantes de remolques, proveedores de equipo original y autopartistas, entre otros.
Se calcula que la participación de expositores será cercana a las 300 empresas, mientras que la presencia internacional estará garantizada con visitantes de más de 10 países, que refrendarán la importancia de esta muestra.